Ya habian pasado algunos meses, y el destino los unió nuevamente, ¿podria ser pura casualidad? ¿o quizas ya era cosa predestinada? Estar en el mismo salón una vez más....
Los dos no podian evitar sentir algo de alivio, ver una cara conocida ya era ganancia (digo, para que te toque con alguien de tu salon de nuevo al año siguiente wow! xD)
Pero nuevo año tambien significaba más pretendientes para nuestro querido uke (y como no tengo los medios para averiguarlo, de ellos no puedo hacer la lista ¬¬" pero son bastantes)
Este amor prohibido sobrevivirá más?
La reciente dependencia al alcohol de uke lo volverá un borracho?
Beto podrá soportar andar cuidando al borrachin?
Solo el tiempo lo dirá
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario